Nico Adriazola |
@Nicoadriazola |
Allianz Arena—Bayern München, Deutschland.
True Story
OBJETIVOS
Cualquier objetivo es válido y respetable, pero debemos marcarnos siempre metas, al menos a medio plazo, para ello primero es indispensable saber dónde estamos (cuota de mercado, competencia, facturación, posicionamiento, clientela, rendimiento, beneficios, tendencia…) y definirnos unos objetivos. Dicho esto tenemos que tener en cuenta cuáles son nuestras oportunidades y puntos fuertes, sin olvidar nuestros puntos débiles respecto a nuestros competidores. Teniendo en cuenta todos estos factores debemos elaborar nuestro “Plan de Marketing”, que nos permitirá conseguir los objetivos definidos, a través de una estrategia y unas determinadas acciones. A veces deberemos ser valientes y arriesgar en la toma de decisiones, pero nunca hay que olvidar que “los platos los rompe quien los lava”.LEY ECONÓMICA: “LA ALTERNATIVA PERDIDA”
Ley de la alternativa perdida, hemos de pensar siempre que cuando dedicamos unos recursos (tiempo o dinero) a cualquier acción, dejamos de hacer otra, por lo tanto siempre debemos preguntarnos si ese dinero o tiempo invertido, es la mejor opción o perderemos el momento. Es como una partida de ajedrez, siempre debemos realizar el mejor movimiento, ya que sólo podemos mover una pieza cada vez, y debe ser la mejor opción o perderemos la partida a menos que nuestro rival lo haga peor.¿EFICAZ O EFICIENTE?
Diferencia entre Eficaz y Eficiente. Es muy fácil hacer las cosas muy bien dedicando muchos recursos a lo que hacemos, es decir, ser eficiente. Sin embargo no es tan fácil hacerlo rápidamente o invirtiendo menos. Debemos de ser competitivos y por tanto eficaces.EMPATÍA
Palabra fácil de entender: “ponerse en la piel de los demás”, pero difícil de sentir para mucha gente, y clave de nuevo para el éxito en los negocios. Esta capacidad debe ser usada continuamente con nuestros clientes pero también debemos procurar llevarla a la práctica con nuestro equipo, colaboradores y, en general, con todo individuo que se relacione con nosotros.CONFIANZA
Es la base de los negocios, sin confianza no existen. Cualquier relación comercial requiere inspirar confianza y de nuevo no sólo hace referencia a nuestros clientes, también debe existir con nuestros empleados, entidades financieras, etc.LA PEOR COMPETENCIA ES LA PROPIA INCOMPETENCIA
No hay que obsesionarse con nuestra competencia, evidentemente es importante conocer sus puntos débiles y sus fortalezas, pero si nosotros hacemos correctamente nuestro trabajo y somos competitivos, disfrutaremos siempre de un futuro favorable. Hay que pensar que si existe nuestra competencia es siempre porque tiene aspectos más positivos que los nuestros para determinados clientes. No necesariamente significa que son mejores peluqueros o más baratos, puede ser que estén más cerca del domicilio del cliente, se aparque más fácilmente, tengan menos lista de espera, acepten tarjeta de crédito…CREAR MARCA
La fuerza de las marcas actualmente es incuestionable, aporta distinción, confianza, imagen… No se trata sólo de un logo, sino nuestra imagen corporativa global, la cual debe estar determinada y definida totalmente.ERRORES
Es inevitable cometerlos, es humano, pero es importante primero aprender de ellos y, segundo, cuando dichos errores afectan a otra empresa o persona, procurar solucionarlos lo antes posible.LA INFORMACIÓN AL DÍA ES PODER
Como gerentes debemos estar informados y contar con información precisa y actualizada. No sirve de nada saber que estamos perdiendo dinero 1 año más tarde de que ocurra. Para poder actuar y encontrar soluciones a tiempo.TANTO DAS, TANTO RECIBES
Igual que en la vida real, recibiremos por lo que damos a los demás. Todos sabemos que debemos tratar bien a los clientes, pero no hemos de olvidar que nuestro equipo, proveedores y entidades financieras son piezas indispensables para nuestra empresa, por lo que es indispensable buscar su colaboración, fidelidad y confianza con cada uno de ellos
Aprendé a potenciar tu capacidad intelectual. ¿Cómo? Ejercicios, eliminar estrés, dormir bien, utilizar recordatorios, aprender para poder luego enseñar y jugar son solo algunas recomendaciones
1. Hacer ejercicio y mantener el cuerpo en movimiento: el ejercicio no sólo ejercita el cuerpo, también ayuda a ejercitar nuestro cerebro.
2. Eliminar los factores de estrés y buscar ayuda para la depresión (en caso necesario). Cualquier cosa que nos genere un gran estrés, como la ira o la ansiedad, empezará con el tiempo a devorar las partes de nuestro cerebro responsables de la memoria.

3. Dormir bien por la noche ya que disfrutar de unas 7 u 8 horas seguidas de sueño cada noche aumentará nuestra memoria.
4. Anotarlo: si hay algo que queremos recordar, escribirlo puede ayudar.
5. Escuchar música: las investigaciones muestran que ciertos tipos de música son muy útiles para evocar recuerdos. La información que se aprende mientras se escucha una canción en particular o una colección a menudo se puede evocar pensando en la canción o “tocándola” mentalmente.
6. Alimentar el cerebro: entre un 50 % y un 60 % del peso total del cerebro es pura grasa, que se utiliza para aislar sus miles de millones de células nerviosas. Cuanto mejor aislada está una célula, más rápido podrá enviar mensajes y más rápido pensaremos. Por eso precisamente se recomienda a los padres que alimenten a sus hijos con leche entera cuando son pequeños y que se eviten las dietas, ya que sus cerebros necesitan grasa para crecer y funcionar adecuadamente.
7. Visualizar los conceptos: con el fin de recordar las cosas, muchas personas necesitan visualizar la información que están estudiando. Prestar atención a las fotografías, gráficos y otras imágenes que puedan aparecer en nuestro libro de texto o tratar de hacer una imagen mental de lo que intentamos recordar.
8. Enseñar a otra persona: se ha demostrado que leer un material en voz alta mejora significativamente la capacidad de recordar el material.
9. Hacer crucigramas, leer o jugar a las cartas: los estudios han demostrado que practicar alguna de estas actividades a diario no sólo mantiene activo nuestro cerebro, sino que también ayuda a retrasar la pérdida de memoria, especialmente en las personas que desarrollan demencia.
10. Desayunar bien y asegurarse de incluir un huevo: los huevos contienen vitaminas B que ayudan a las células nerviosas a quemar glucosa, antioxidantes que protegen contra el daño de las neuronas y ácidos grasos omega-3 que mantienen las células nerviosas funcionando a una velocidad óptima. Otros alimentos que se deben agregar al desayuno son frutas, verduras y proteínas magras.
Lamentablemente no puedo comenzar esta misiva tratándote de amigo como tú lo hiciste. Los amigos se eligen, y está demás decirte que jamás seremos amigos. Pero, digamos que te entiendo, es lógico que un enemigo tan ladino como tú, decida vestirse de oveja cuando ya sabemos que tipo de animal es.
¿Sabes? Me llama la atención que apenas la “U” levanta su primera copa internacional, te des el tiempo para escribirme una carta llena de adornos gramaticales que en definitiva sólo busca desahogar un sentimiento inequívoco: la envidia.
En efecto, podrás negarlo toda tu vida, pero salta a la vista y es claro e inobjetable. Nunca te bancaste el espíritu del hincha azul, nunca pudiste entender como un equipo hundido en la mala suerte, expropiado por falsos dirigentes que respondían curiosamente a un Presidente Honorario de Colo Colo, pudiera despertar tanta pasión. Nunca entendiste por qué estábamos tan orgullosos de ser hinchas de un club que no ganaba nada durante tantos años.
Ahora que somos campeones de la Copa Sudamericana, obviamente lo recordaremos por siempre, así como recordamos a nuestros ídolos, nuestros torneos nacionales e incluso el paso por la B. Supongo que se te pasa por la cabeza que nos avergonzamos de eso y para variar estas equivocado, la segunda división fue la prueba indiscutible que tuvieron los azules para demostrar que no sirve ser hincha desde el cómodo sillón de un living, sino estando presente en canchas pequeñas, con climas adversos y en una división anti-natura para la grandeza de este club. ¿Te das cuenta como es de importante la “U” que sólo recuerdan al chuncho en segunda? La UC estuvo dos veces en esa división y nadie se acuerda.
El problema contigo es que todo lo condicionas a una tabla de posiciones, tu “amor” está supeditado a si el equipo sale campeón o no. Y no necesito acudir a Sabato, me basta citar tu himno digno de grandes compositores como Miguelo o Keko Yunge “Colo Colo el equipo que ha sabido ser campeón”. Como te gusta tanto comparar, te invito a leer un pequeño trozo del himno compuesto por Julio Cordero “Ser un romántico viajero y el sendero continuar, ir más allá del horizonte do remonta la verdad y en desnudo de mujer, contemplar la realidad. Brindemos, camaradas, por la Universidad en ánforas azules de cálida emoción, Brindemos por la vida fecunda de ideal sonriendo con el alma prendida en el amor”
Campeón v/s Amor, eso somos y eso representamos. Colo Colo la búsqueda frenética por ser campeón, la necesidad imperiosa de levantar la Copa, la ambición desmedida por comprar jugadores y ganárselos a sus rivales. En cambio la U de Chile está representada por el amor sin igual a su camiseta, la emoción de sus vivencias, la locura de su existencia.
No te miento, es espectacular estar en la cima y conquistar un título internacional, sin embargo, esto no altera nuestra esencia y no pienses ni por un minuto que nuestro fundamento para explicar porque somos hinchas de la “U” será el usado por ustedes por tantos años “Los campeonatos”. Es todo tan claro que el apodo que más te gusta es “eterno campeón”, es decir, aspiras a salir siempre campeón como fuente necesaria para tu existencia, como el aire para los humanos.
Pones en duda la fidelidad azul por un partido con Unión Española donde los locales pusieron las entradas a 10.000. Argumento tan pobre como tu espíritu, y digo espíritu porque pretendes entrar en una batalla que tienes perdida desde el principio. ¿Cómo puedes hablar de fidelidad si tus hinchas quemaban sus carnets de socios afuera de la otrora sede de Cienfuegos? ¿Cómo puedes hablar de respeto por tus estandartes si tus barristas quemaron sus banderas? Y ni siquiera tocaré el tema del respeto a los ídolos, basta recordar lo que pasó con Barticiotto y su idea de ser dirigente. No sigamos hablando de fidelidad, es un término que ni siquiera conoces.
La soberbia que emana de tu camiseta blanca como esa mente que no sabe qué hacer, acompañada del negro característico del luto, te llevan a afirmar que están 3 peldaños arriba. Me pregunto si tu barómetro de grandeza se basará en tus limitados conceptos matemáticos y que arrojan más campeonatos, más clásicos ganados y el famoso patrimonio.
Como mi barómetro tiene otros conceptos, yo no diría que la “U” está 3 escalones más arriba. Derechamente tú no participas en esta escala, no tienes ni la pasión, ni el amor por tu club, ni menos la fidelidad necesaria para competir con nosotros, quizás en otra vida.
Y no es necesario que me digas que celebre, yo celebro todos los días de mi vida el ser hincha de la “U”, ocupo la camiseta no sólo en las finales ganadas o cuando triunfo en un clásico. Me emociono cada vez que veo a los jugadores saltar a la cancha para representar mis colores. Lagrimeo cuando escucho el himno y tengo un juramento de vida con el búho: donde esté, estaré.
Amigo:
Partamos por lo primero. Felicitaciones. Hoy te levantaste siendo el campeón de un torneo continental, título que solo viene a confirmar otro hecho indiscutible: hoy eres hincha del mejor equipo de este puñado de tierra.
Te mentiría si te digo que me gustó el resultado, pero desde la goleada en Brasil hasta ahora he tenido el tiempo suficiente como para llegar a la completa aceptación. Tú, que preferiste ser precavido y no cantar victoria antes de tiempo, recién ahora le estás dando rienda suelta a toda esa alegría acumulada, esperando el momento de manifestarse. Es tu momento. Disfrútalo a concho porque parte de la magia del fútbol es que nada dura para siempre.
Por la misma razón, porque ahora solo quieres celebrar un triunfo tan bonito, sé que no estás para un análisis muy frío. Pero cuando lo estés, cuando vuelvas a estarlo, voy a ser uno de los que van a agradecer el cambio en tus argumentos.
Es cierto que por un tiempo te vas a seguir comportando como el equivalente deportivo al nuevo rico. Un roto con plata del fútbol. Soy de los que están dispuestos a pagar ese precio con tal de que salgas de la madriguera en la que llevas tanto tiempo escondido, y que ahora por fin puedas tener opiniones futbolísticas que no provengan desde el fondo de una nube de humo.
Respóndeme algo. Esta noche mágica, la cima más alta de toda tu historia, ¿la vas a olvidar en veinte años más? Supongo que no, porque eso sería darle la espalda a lo que es preciado. Entonces, ¿ahora sí vas a renunciar a la tonterita de decirnos que “vivimos de los recuerdos”? Porque cuando apilabas décadas de fracasos nunca dejaste de aferrarte a la memoria del ballet azul (refiriéndote al equipo chileno, no al Millonarios colombiano de Alfredo Di Stefano de donde alguien fotocopió el nombre).
Ahora que ganaste, ¿vas a aceptar que cualquier hincha de otro equipo te diga que ellos valen más que tú porque alientan a su equipo sin haber levantado una copa?, ¿que eso los convierte automáticamente en hinchas con más “aguante”?, ¿que, al perder, realmente están ganando?
El campeón invicto, ¿admitirá por fin que ganar no daba lo mismo que perder? El hincha fiel ¿dejará que le recuerden que las entradas para su final se agotaron de inmediato, pero que para un partido de play-offs un fin de semana fueron 3 mil personas al Sta. Laura? No te preocupes, entiendo perfectamente las razones, solo me pregunto si ahora serás capaz tú de aceptarlas también en los demás.
Siempre me pareció gracioso y paradójico que, a la hora de alabar a Marcelo Salas, sacaras un listado de datos duros y títulos (ganados en otros clubes), pero que despreciaras esa misma objetividad al hablar de Colo Colo. Ahora que tienes un título bien ganado, porque te prometo que estuvo muy bien ganado, ¿ahora sí vamos a transparentar posturas y reconocer hechos fehacientes?
¿O preferirás seguir parapetándote tras frases hechas y mitos, como eso del “estadio de Pinochet” que cada investigación se ha encargado de desmentir? Tal vez cuando Yuraszeck y el resto de la sociedad anónima terminen su estadio des el paso final hacia esa madurez que por años hemos querido ver en ti. Porque sin madurez no se puede ser grande.
El Cacique está varios peldaños por encima de todos los demás equipos y esa distancia el tiempo mismo se encargará de mantenerla y aumentarla, pero es cierto que nada de eso importa esta vez. Tú no ganas este título para alcanzar a nadie. El éxtasis de la victoria es en sí mismo el más grande premio. Por eso no voy a recurrir a la pachotada fácil de citar a uno de tus ídolos diciendo que tu copa es de cartón, ni voy a tratar de explicarte por qué los Héroes del ’91 unieron y tocaron al país entero de una forma que ahora no ocurrió. Sería feo decir que recién ganaron una y nosotros tenemos tres. Esas discusiones están de más, sobre todo ahora. Tendremos toda la vida para darnos esos golpes.
Hoy prefiero parafrasear a Ernesto Sábato con eso de que no se puede combatir con un enemigo por mucho tiempo sin terminar pareciéndose a él. Tú y yo somos muy similares. Por eso prefiero tener un hijo hincha de tu equipo antes de que no le guste el fútbol. Yo sé lo que sientes ahora. Es maravilloso. Y si sufres como sufro yo con las derrotas, entonces te mereces abrazar muy fuerte esta alegría para nunca más dejarla escapar. Se va a quedar dentro de ti, ya vas a ver. Va a haber un lugar en ti donde la pelota siempre esté cruzando la línea del último gol, y te va a robar una sonrisa cada vez que pienses en ella.
No me despediré tirándote encima lo grande, lo mucho más grande que es el Cacique porque aunque no lo confieses tú lo sabes bien. Las verdades siguen siendo ciertas, se digan o no, y es por eso que yo no le tengo miedo a mirar la situación de frente, con la hidalguía de Arellano y ofrecerte un sincero abrazo fraterno. Felicitaciones. Celebra. Te lo ganaste en la cancha.
Dos personas discutían duramente por la posesión de una naranja, ambos la necesitaban para lo que estaban realizando, el caso fue llevado a la corte y un juez determinó que la naranja debía ser dividida en dos, esta resolución si bien era obvia, no dejaba suficientemente satisfechas a ambas partes, entonces una persona de la audiencia se levanta y le pregunta a cada uno para que quería la naranja, una de ellas quería la cascara de la naranja para hacer una torta y la otra en realidad, quería el interior de la naranja porque su interés era tomarse un jugo.
De esta manera se llegó a una solución enteramente satisfactoria para ambas partes, pero que no era la inmediata que se le hubiera ocurrido a cualquier persona en primera instancia, al no considerar los verdaderos intereses de las personas, la solución al conflicto para ambas partes, quedaba dificultada o era imposible por no considerar otras opciones inteligentes mas allá de la simple e intuitiva división a la mitad.
Noah takes, una foto de él mismo todos los días por 6 años.
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